Orígenes y motivación (1903-1909)
Hacia 1903 empezó a tomar forma la idea de llevar un ferrocarril hasta la costa del Guayas. Al principio se habló de una concesión privada que buscaba explotar las tierras aledañas a la vía y mover carga, dejando el transporte de pasajeros en segundo plano.
Pero lo que realmente movió a los guayaquileños fue otra cosa. Cada invierno la ciudad se volvía insalubre y la gente necesitaba un medio barato y rápido para escapar hacia los balnearios. Por eso el proyecto nació con un espíritu claramente sanitario y recreativo, y durante un tiempo se lo conoció simplemente como el “Ferrocarril Sanitario”.
En sus primeros planteamientos el destino principal era Playas, con la posibilidad de abrir un ramal hacia Posorja. La discusión sobre cómo pagarlo se alargó varios años hasta que, en 1909, un grupo de vecinos influyentes propuso al Congreso reinstaurar un antiguo impuesto al tabaco que había sido abolido hacía tiempo junto a otro sobre el aguardiente, para destinar ambos a financiar la obra del FFCC.
El Congreso aceptó. El decreto salió el 8 de noviembre de 1909 y el presidente Eloy Alfaro lo sancionó dos días después. Se creó entonces una Junta dentro del Municipio de Guayaquil encargada de recaudar el dinero, construir la línea y administrarla. El Concejo Cantonal no perdió tiempo: el 16 de diciembre ya discutía la ordenanza, el 27 nombró a los primeros miembros de la Junta y el 15 de enero de 1910 tenía listo el reglamento de funcionamiento.