REGISTRO FERROVIARIO
Bandera del Ecuador

Ferrocarril de Yaguachi

Luego renombrado F.C. del Sur es
¡el primer ferrocarril construido en el Ecuador!

Paso por la Nariz del Diablo
Locomotora Porter 0-6-0 de 1873 numerada #2 "Guayaquil" junto a un coche y una plataforma cerca de Yaguachi en 1877 durante la construcción del FF.CC.

Galería Fotográfica en Movimiento

Información Técnica e Infraestructura

Especificación / Parámetro Detalle Técnico
Nombre -Ferrocarril de Yaguachi (1872-1875)
-Ferrocarril del Sur (1875-1898)
Constructor -Estado ecuatoriano pres. Gabriel García Moreno (1872-1875)
-Estado ecuatoriano (1875-1876)
-Estado ecuatoriano pres. Ignacio de Veintimilla (1876-1883 )
-Ing. Jameston Kelly (1884-1892)
-Conde Thadée d’Oksza (1888-1892)
-Ing. Cristóbal Thill (1892-1895)
-Eloy Alfaro, Leonidas Plaza, Archer Harman (1895-1897)
Tipo Ferrocarril ordinario, Línea principal
Ancho de vía -914 mm
Número de estaciones 6
Estado de operación Incorporado al G. & Q. Railway Company
Punto de partida Durán
Última estación Chimbo
Apertura de servicio 1 de mayo de 1874 (Primer tramo de 13,2km entre Yaguachi y Milagro).
Apertura Total 18 de febrero de 1879 (Llegada del primer tren a Chimbo desde Durán).
Última circulación 31 de agosto de 1897
(1 de septiembre de 1897 fue incorporado legalmente al G. & Q. Railway Company).
Longitud 25 km
Dueño -Municipalidad de Guayaquil (1912-1925)
-Estado ecuatoriano (1925-1954)
Operador -F.C. del Sur
Velocidad máxima 40 km/h
Material rodante utilizado Ver material rodante→

Reseña Histórica

Los primeros sueños y el arranque (1861-1875)


En aquellos años el Ecuador vivía todavía dividido por la geografía.
Cruzar desde la costa hasta la sierra significaba enfrentarse a caminos apenas transitables, a leyendas de peligros y a jornadas que podían alargarse más de una semana. El propio Bolívar, décadas atrás, había necesitado trece días para llegar de Quito a Guayaquil. Esa realidad pesaba sobre el país como una herida abierta. Fue Gabriel García Moreno quien transformó el anhelo en proyecto.

En 1861, durante su primer período de influencia, la Convención Nacional autorizó al Poder Ejecutivo a celebrar contratos para construir ferrocarriles o caminos de ruedas desde Babahoyo u otro punto de la costa hasta Quito, y también hacia otras regiones.
Aquel decreto, firmado el 23 de abril de 1861, fue el primer paso oficial. García Moreno, sin embargo, comprendió que la empresa completa resultaba todavía desproporcionada para los recursos del erario.
Prefirió entonces concentrar energías en la gran carretera de Quito, que hacia 1872 llegaba ya hasta Sibambe, con sus 273 kilómetros, más de cien puentes y ciento treinta acueductos.

Solo entonces se atrevió a dar el salto. Los obstáculos geológicos cerca del litoral le convencieron de que lo más práctico era unir Sibambe con Yaguachi mediante una vía férrea, aprovechando el río Yaguachi para el tramo final hacia Guayaquil. En diciembre de 1872 firmó los plenos poderes a favor de Antonio Flores, ministro en Washington, y envió al ingeniero Henry G. Mac Clellan a buscar capitales y materiales en Estados Unidos e Inglaterra.
Al mismo tiempo, el ingeniero ecuatoriano Modesto López, formado en la Politécnica, comenzó a levantar terraplenes desde Sibambe hacia Licay y la quebrada del Peligro, cerca de Huigra. En Yaguachi se iniciaron los trabajos de dragado del río y la preparación de la estación junto a la orilla.

Yaguachi en 1877. Yaguachi en 1877.

La organización fue minuciosa y, a su manera, humanitaria. García Moreno se preocupó de que las brigadas de trabajadores no carecieran de asistencia espiritual: después de gestiones fallidas en Riobamba, el gobernador del Azuay logró el nombramiento del capellán Dr. Salvador Ortega, con un sueldo de veinticinco pesos mensuales y raciones.
También se designó médico del ferrocarril al Dr. Carlos Arroyo. Los fondos llegaban de casi todas las tesorerías provinciales y, sobre todo, de un crédito del Banco del Ecuador: ochenta mil pesos destinados principalmente a la compra de locomotoras y rieles.

En julio de 1873 Mac Clellan regresó con el ingeniero John Curtis y se dio comienzo formal a los trabajos en Yaguachi. Se compraron tres mil toneladas de rieles, se licitó la provisión de ciento veinte mil durmientes de guayacán y se construyó la primera estación con oficinas, bodegas y talleres. Varios propietarios de terrenos —Valdez, Maridueña, Garaicoa— cedieron generosamente sus tierras y maderas.

Locomotora Porter 2-4-0 de 1872 numerada 1 en Yaguachi, 1877 Locomotora Porter 2-4-0 de 1872 numerada 1 en Yaguachi, 1877.

Las dos primeras locomotoras llegaron poco después. Eran máquinas Porter de vía estrecha (914 mm), al armarse, siguiendo la costumbre inglesa, se les puso los nombres de “García Moreno” y “José Javier Eguiguren” pero en Ecuador ambos funcionarios protestaron por lo que consideraban una arbitrariedad y ordenaron cambiarlos.
Así nacieron las locomotoras “Quito” y “Guayaquil”, destinadas a unir simbólicamente las dos ciudades principales del país. Cada una costó siete mil quinientos soles y habían sido adquiridas bajo especificaciones de los ingenieros del Ferrocarril del Perú.

El 1 de mayo de 1874 se estableció oficialmente el tráfico entre Yaguachi y Milagro.
En el primer mes las entradas por fletes y pasajes alcanzaron 358 pesos, cantidad suficiente para cubrir los sueldos del cuerpo de ingenieros. El 27 de enero de 1875 García Moreno firmó el primer Reglamento de tráfico y, por primera vez en un documento oficial, llamó a la línea Ferrocarril del Sur. Las normas eran severas: multas y penas de prisión para quien transitara por la vía o dañara rieles o máquinas.

Tren en tramo en construcción en Pesquería, 1877. Tren en tramo en construcción en Pesquería, 1877.

Cuando el presidente partió de Quito el 15 de abril de 1875 para inspeccionar personalmente los trabajos, la obra ya era una realidad tangible en la costa. Visitó los campamentos de Pagma y Guigra, revisó la organización en Yaguachi y obtuvo de los comerciantes de Guayaquil un préstamo de doscientos mil pesos sin intereses.
En su Mensaje al Congreso del 6 de agosto de 1875 —escrito pocas horas antes de su trágico final— pudo informar que el ferrocarril funcionaba en una extensión de nueve leguas (43,4km) y que se disponía de rieles para treinta kilómetros más.
La línea llegaba entonces hasta Barraganetal.

Así, entre sueños largamente acariciados y una voluntad tenaz, nació el Ferrocarril del Sur. Las primeras locomotoras “Quito” y “Guayaquil” ya rodaban sobre los rieles, y el país comenzaba a escuchar, por primera vez, el silbido del vapor entre la costa y las estribaciones de la cordillera.

Vía en Pesquería, 1877. Vía en Pesquería, 1877.

Los años lentos y las primeras máquinas (1875-1888)


Tras el asesinato de García Moreno, el avance se volvió irregular. Bajo el gobierno de Ignacio de Veintimilla se tendieron apenas unos kilómetros más y la vía llegó hasta Chimbo entre 1878 y 1879. Se construyeron las estaciones de Santa Rosa de Chovo y Barraganetal. Por entonces circularon también otras locomotoras, la Grant 4-4-0 de 1877 numerada 3 y llamada “Cuenca” y las Baldwin 2-6-0 y 4-4-0 que llevaron nombres como “Ocho de septiembre” y “General I. de Veintimilla” con numeración 4, 5 ambas de 1880.

Pero el verdadero impulso llegó con José María Plácido Caamaño y el ingeniero inglés Marco Jameston Kelly.

Kelly, las dificultades y el cambio de rumbo (1884-1892)


Después de los años de casi estancamiento bajo Veintimilla, el presidente José María Plácido Caamaño dio nuevo aliento a la obra.
Nombró administrador del tramo Yaguachi–Chimbo al ingeniero inglés Marco Jameston Kelly, un técnico experimentado, vinculado a los círculos financieros de Europa y Estados Unidos. Kelly presentó en 1885 una propuesta ambiciosa: prolongar la vía desde Chimbo hasta Sibambe (unos 82 kilómetros) a cambio del monopolio de la sal durante doce años, valorado en doscientos mil pesos anuales. El Congreso aprobó el contrato sin mayores modificaciones.

Kelly trabajó con energía. En 1886 levantó sobre el río Chimbo un gran puente de hierro fabricado por la casa Eiffel. Al año siguiente instaló los primeros teléfonos del Ecuador entre Yaguachi y Chimbo, y comenzó a trazar la conocida “Vía Kelly” hacia Sibambe, aprovechando en parte los antiguos terraplenes de la época de García Moreno. Para resolver el costoso y lento transporte de materiales por el río, propuso también la construcción de un ramal de veintiún kilómetros desde Yaguachi hasta Durán (entonces llamado El Recreo), frente a Guayaquil. El Congreso lo autorizó en agosto de 1887.

Los trabajos en Durán empezaron el 8 de diciembre de ese año. El 25 de noviembre de 1888 se colocó el último remache del magnífico puente sobre el río Yaguachi. Ese día pasaron juntas cuatro locomotoras: las ya conocidas “Quito” y “Guayaquil”, la “Cuenca” y la pequeña “Mascota”. Fue un momento de legítimo orgullo. Por primera vez la línea quedaba conectada directamente con el río Guayas.

Puente de Yaguachi en construcción en 1890. Puente de Yaguachi en construcción en 1890.
Yaguachi 1885 Locomotora Grant 4-4-0 de 1877 numerada 3 en la stación de Yaguachi en 1885.
Puente de Chimbo Locomotora Baldwin 4-4-0 de 1880 numerada 5 sobre el puente de Chimbo.

Sin embargo, a partir de 1888 las dificultades se acumularon, el invierno destruyó gran parte de los terraplenes, las ventas de sal en toda la República apenas alcanzaban ciento sesenta mil pesos anuales, lejos de los doscientos mil previstos en el contrato.
En los parajes de Chihuancay y Naranjapata los trabajadores huyeron aterrados por el paludismo, los animales feroces y las víboras. Kelly pensó en traer inmigrantes asiáticos, pero el Gobierno y la opinión pública se opusieron con firmeza. El empresario intentó abaratar costos reparando el camino de Chimbo a Guaranda, pero los recursos se agotaban.
Durante la administración de Antonio Flores la situación empeoró. Kelly formó la Compañía del Ferrocarril y Obras Públicas con capitalistas de Guayaquil, pero las inundaciones de 1890 y el incumplimiento de plazos llevaron a multas y a un juicio arbitral. Apareció entonces el Conde Thadée d’Oksza con una propuesta de “rescate” que el Congreso aprobó en 1890, aunque nunca se concretó de manera efectiva. Flores, escéptico respecto a los ferrocarriles, prefirió concentrar esfuerzos en la vía de herradura conocida como “Vía Flores”.

Cuando Luis Cordero llegó a la presidencia en 1892, la empresa de Kelly estaba en plena bancarrota.
El Estado tuvo que asumir temporalmente la administración del tramo Durán–Chimbo. Se encargó al ingeniero alsaciano Cristóbal Thill un estudio técnico de la sección Chimbo–Sibambe, que confirmó las enormes dificultades de la hoya del Chanchán. La reclamación del Conde d’Oksza fue desestimada.
El ferrocarril seguía vivo, pero herido y sin un rumbo claro hacia la sierra. Así terminó la etapa de Kelly: con obras importantes —el puente de Chimbo, el ramal a Durán, las primeras comunicaciones telefónicas— pero también con el amargo sabor del fracaso financiero y técnico. Pero la continuación, fue la administración que llevaría los rieles hasta Quito, Y llegaría pocos años después, cuando el general Eloy Alfaro y el empresario Archer Harman retomarán el sueño con nueva energía y nuevos capitales.

Tren en la estación de Chimbo en 1895. Tren en la estación de Chimbo en 1895.

El gran salto: Alfaro, Harman y la Guayaquil & Quito Railway (1897)


En 1897 el general Eloy Alfaro retomó con energía el sueño interrumpido.
El 14 de junio de ese año se firmó el contrato con Archer Harman, poco después, el 1 de septiembre, se constituyó en Nueva Jersey la Guayaquil and Quito Railway Company por lo que la última circulación del llamado F.C. del Sur se considera el 31 de agosto.
La nueva compañía entonces heredó las locomotoras existentes, y cambió el ancho de vía para ajustarlo a nuevas especificaciones técnicas, así lograrían llegar a Quito, pero esa,
¡es otra historia!

Galería Fotográfica

Fotos del archivo y fondo "Fotografía patrimonial del Ecuador" del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.

Mapa del Recorrido

Mapa de la línea férrea
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